El café no mezcla bien con los lujos
Rodrigo Vargas Ruiz toma café negro, sin azúcar, tres veces por día, y agrega una cuarta taza a las siete de la noche “si el día ha estado interesante”.
El le vende la mitad de su cosecha a la cadena Starbucks, en Estados Unidos, y está impulsando nuevos negocios con Mitsubishi, en Japón, y Green Mountain, en Estados Unidos.
Usa sombrero y fuma puro, como lo hacía su abuelo, fundador del Beneficio Santa Eduviges, en San Isidro de Alajuela, allá por los años cincuentas.
Hace tres décadas que Vargas está en la actividad cafetalera y su currículum empresarial no deja dudas de que es un cafetalero de hueso colorado.
Vargas preside la cámara de empresarios del sector, lidera la junta directiva de exportadora La Fuente del Café así como de de la tostadora Café Tres Generaciones, comercializadora de esa marca y de Doka. Además, es gerente del Beneficio Santa Eduviges.
Al calor de una taza con cafecito recién chorreado, EF le preguntó sobre oportunidades en el sector, pero también en otros negocios.
En materia de café, ¿dónde están las oportunidades ahora?
El mundo va hacia la cápsula pequeña, en vez de la bolsa de café molido para expreso. La cápsula mantiene durante dos años la frescura del producto. Ya no va a ser necesario tener empaques de un kilo. Se acabaron los regueros de café en la cocina de las empresas. Uno pone la capsulita en una máquina de café especial y hace su expreso.
Mientras eso llega, hay que sobrevivir a la crisis. ¿Ha golpeado la situación económica el consumo de café?
No ha perdido consumo, pero sí varió el punto: el sitio donde se compra o donde se bebe. Con la crisis, muchos estadounidenses, por ejemplo, dejaron de ir a Starbucks, pero han seguido preparando el café en la casa. El desempleo hizo que más gente se quedara en sus viviendas, y allí consuman el café.
“Por eso, el consumo del café ha mantenido el crecimiento del 2% mundial; es decir, cada año, la demanda aumenta en dos o tres millones de sacos de 60 kilos.
“Los países productores tenemos un mercado en crecimiento sostenido. El consumo mundial está entre 128 y 132 millones de sacos de 60 kilos por año”.
¿Entonces se puede decir que la coyuntura los benefició?
No, porque el consumo es solo un factor de la ecuación requerida para que el negocio funcione.
“En Costa Rica, se nos juntaron en el 2008, cuando cosechamos las ventas de este año, los tres factores que uno no desea en este negocio: alto precio de los fertilizantes, reevaluación del colón y precipitaciones excesivas.
“Tuvimos que enfrentar reducciones en los ingresos de hasta un 40%, lo cual es un golpe inédito para la actividad. Venimos del peor año que yo haya visto en la actividad, en mis 30 años como cafetalero”.
¿De las quejas frecuentes de los cafetaleros, por ejemplo sobre precios y deudas, hay alguna que considere exagerada?
Si, la queja de que este no es un negocio que genera riqueza.
“Creo que los cafetaleros hemos fallado cuando nos excedemos en lujo o desviamos capital a otras actividades que no son café. De ahí viene la descapitalización.
“No necesitamos que el Gobierno nos regale nada, pero sí que nos facilite sistemas de financiamiento con plazos de 10 años plazos, y con intereses del 2 ó 3% en colones.
“Esta es una actividad en la que uno no se puede endeudar”.
¿Qué va a pasar en la actividad del café en Costa Rica en el mediano plazo, unos 10 a 15 años?
Estimo que en 10 años vamos a tener solo 45.000 hectáreas dedicadas a café, y solo 25.000 productores.
“Es decir, tendremos unas dos hectáreas por productor, con dos millones de quintales. Eso significa una reducción de un 35% en producción, que se va a concentrar en zonas de altísimo valor”.
¿Cuáles son esas áreas?
Son unas 60.000 hectáreas clase A, ubicadas en San Luis de Santo Domingo de Heredia, San Isidro de Tres Ríos, y esas lomas que bajan hasta San Ramón.
“Esa es la primera gran franja de café en el país. Luego hay otra que va desde Acosta hasta Frailes, hasta caer en Los Santos. Estas áreas, junto con otras “islas” o regiones puntuales del país”.
¿Y eso qué va a significar para el consumidor nacional?
Que va a faltar café, porque van a sobrar consumidores. En los próximos 15 años, tomar café va a ser un lujo. Va a haber una lucha por el café.
¿Más allá del café, con base en su experiencia, en qué negocios invertiría usted en este momento?
Es hora de invertir en servicios, unir gente con conocimiento, porque los demás recursos se consiguen. También hay que invertir en salud.
¿En salud? ¿Alguna idea en particular?
Considerando que muchas inversiones se están yendo hacia las costas, tienen futuro negocios en esos lugares relacionados con una cultura de salud. Si yo tuviera capital, estaría cerca de las tendencias de centros de acondicionamiento humano, escuelas de yoga, sistemas de relajación. Ahí hay futuro. Va a haber mucha demanda, y la gente va a tener la cultura para comprar esos servicios”.
Beneficio Santa Eduviges: Recibe el producto de las 1.300 hectáreas que la familia Vargas tiene en Poás, Sabanilla, San Isidro y Carrizal de Alajuela. En estas fincas se producen anualmente 60.000 fanegas, aproximadamente.
Tostadora Café Tres Generaciones: Firma que comercializa el café marca Tres Generaciones y cuenta con cafeterías, y puntos de venta en distintas partes del país
Exportadora La Fuente del Café: Coloca el producto de las fincas de los Vargas y de otros productores en el mercado internacional.
Fuente Entrevista a Ricardo Vargas.
>>> articles index
|