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11. LA SOMBRA EN EL CAFE ORGANICO
En un sistema de café orgánico, la sombra cumple tareas más importantes aún que el de modificar el microclima y regular el crecimiento. Cuando los árboles de sombra asociados son leguminosas, estas favorecen la fijación simbiótica de nitrógeno en cantidades considerables y sus raíces recuperan, y reciclan, otros nutrimentos que son puestos a disposición del cultivo, reduciendo las necesidades de compra de fertilizantes.
Los trabajos de investigación conducidos por MAG-ICAFE en los años 80 (cuadro 32) con fertilización en cafetales con sombra y al sol indican que en suelos fértiles de Heredia y Alajuela, entre 1,000 y 1,150 metros de altitud, con un periodo seco normal y suficientes lluvias, sin limitaciones de clima y suelo, el cafeto produce más al sol que a la sombra.
En suelos con algunas limitaciones de fertilidad o de exceso de humedad y temperatura, el cafetal a la sombra produce más que el cafetal al sol.
Los árboles de sombra y forestales influyen modificando el ambiente dentro del cafetal refrescando el aire y aumentado su humedad. También, producen residuos orgánicos que mejoran la fertilidad del suelo y mejoran la calidad de los frutos porque estos son más grandes y sanos.
11.1. ARBOLES PARA SOMBRA EN CAFETALES ORGANICOS
Los árboles ideales para asociar con el cafeto son los pertenecientes a las leguminosas. Esta familia de plantas tiene, como característica, que se asocian en simbiosis con bacterias fijadoras de nitrógeno de la atmósfera.
Esta fijación simbiótica es muy importante porque el 50% de la productividad del cafetal depende de la cantidad de nitrógeno que pueda aprovechar del suelo, y es un aporte fundamental de fuente natural.
Un tipo de bacteria coloniza las raíces absorbentes de la leguminosa formando nódulos. Se da una simbiosis entre la planta y la bacteria porque los dos se benefician. El árbol alimenta a la bacteria con azúcares y otras sustancias nutritivas y las bacterias le proporcionan nitrógeno que el árbol necesita para producir proteínas y formar sus tejidos.
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Cuadro 13
Algunos árboles para sombra permanente y temporal para café,
fijadores de nitrógeno. |
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Sombra
permanente: |
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Poró extranjero, poró gigante |
Erythrina poeppigiana |
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Poró copey |
Erythrina glauca |
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Cuajiniquil |
Inga edulis, Inga vera |
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Guaba |
Inga mollifoliola, Inga paterno |
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Sombra temporal: |
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Gandul o frijol de palo |
Cajanus cajan |
El cuadro No. 13 nombra algunos de los árboles más usados como sombra, porque son abundantes y fáciles de reproducir por el agricultor.
Todos se pueden reproducir por semilla, así se pueden sembrar directamente, colocando tres semillas por punto de siembra, y luego se escoge el más fuerte, o se puede hacer vivero en bolsa.
Los árboles de poró se pueden reproducir por medio de estacones, y esta es la forma más corriente de establecerlos.
11.2. ESTABLECIMIENTO DE LA SOMBRA
¿Cuántos árboles se deben establecer por área?
Esto es relativo. Si el suelo es poco fértil o muy húmedo, o tiene problemas especiales de toxicidades por hierro y manganeso (zona sur), es mejor sembrar más árboles por hectárea. En este caso hacemos arreglos más frecuentes para impedir un exceso de sombra, durante el periodo lluvioso.
Se recomiendan desde 130 árboles, sembrados a 7,5 x 10 metros, hasta 225 sembrados a 7,5 x 6 metros.
11.2.1. Siembra de estacones de poró
Las ramas verticales de los árboles de poró se dejan crecer hasta que tienen un diámetro de más de 10 centímetros.
Algunos agricultores cortan las ramas para formar estacones, y los dejan recostados durante varios días, en posición vertical, para que la savia se acumule en la base. Con esto estimulan la formación de raíces.
Los agricultores de la región de Frailes de Desamparados cortan estacones, de 2 y medio a 3 metros de largo, el mismo día de la siembra, en el mes más seco (febrero o marzo).
Con un cuchillo pelan 50 centímetros de la base del estacón (como pelando caña).
Hacen hoyos de 1 metro de profundidad con un palín. Colocan el estacón en el fondo y aprietan bien el suelo. Ellos garantizan que todos pegan debido a que: Al cortarlos en el periodo más seco tienen menos agua y no "lloran" y el pelado de la base estimula la formación de raíces.
El suelo seco favorece la cicatrización de los cortes, y a más de 50 centímetros de profundidad no hay microbios que causen pudriciones.
11.3. ARREGLO DE LA SOMBRA
11.3.1. Descumbra al final de la cosecha y antes de la poda del cafeto
Se hace una descumbra total dejando cuatro ramas horizontales, y eliminando las ramas gruesas verticales. En Turrialba se le llama "doble cachera". Se pretende que las ramas nuevas se extiendan horizontalmente proyectando su sombra sobre el cafeto. La figura 9 muestra esta práctica.
Se debe procurar mantener la sombra muy baja, de manera que el agricultor la pueda arreglar, desramar y despuntar, de pie desde el suelo. Subir al árbol o utilizar una escalera, cuesta más trabajo y existe el peligro de una caída o lesionarse.
La sombra muy alta produce goteras que aumentan la erosión y favorecen la presencia del Ojo de gallo.
11.3.2. Arreglos antes de la cosecha
Desde agosto y septiembre se realizan arreglos livianos, de modo que penetre suficiente luz pero sin dejar el cafetal a pleno sol, para controlar las chasparrias.
No se debe olvidar que la planta en este periodo está en pleno crecimiento de las ramas nuevas, tiene que atender la cosecha, y el suelo está muy saturado por el exceso de humedad. Si se expone a pleno sol es forzada demasiado, aumentando la quema y caída de frutos y defoliaciones.
11.4. ARBOLES FORESTALES
Se pueden usar como única sombra o junto con la sombra establecida.
Los árboles forestales son beneficiosos porque sus raíces rompen las capas profundas y duras del suelo, aireándolo y mejorándolo. Extraen nutrimentos de las capas más profundas, donde no llegan las raíces del café. Esos nutrimentos luego se depositan en la superficie del suelo al caer las hojas y ramas.
También la madera constituye un ingreso extra para el agricultor, por lo que es conveniente que sean árboles de maderas valiosas, de nuestros bosques naturales.
El cuadro 14 muestra como en Turrialba se sembraron varios tipos de árboles forestales en un cafetal, 100 árboles por hectárea, para conocer cuál es mejor en sobrevivencia o adaptación.
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Cuadro 14
Comparación de varias especies de árboles forestales sembrados en un cafetal de Turrialba (Montenegro y Ramírez, 1997) |
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Especie
maderable |
Altura
a los 18 meses |
Diámetro
de copa |
Sobrevivencia |
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Cedro (Cederla odorata) |
3,5 m |
1,3 m |
100% |
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Laurel (Cordia alliodora) |
4,3 m |
2,7 m |
97% |
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Eucalipto (E. deglupta) |
6,4 m |
3,8 m |
87% |
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Nogal (Juglans olancheana) |
1,5 m |
1,1 m |
17% |
El cedro y el laurel son maderas finas, fáciles de establecer, el diámetro de su copa es menor que la del eucalipto. Un problema grave de los cedros es que son perforados por un insecto que daña su brote principal (Hypsipyla grandella), lo cual limita su uso. Este insecto es difícil de controlar.
Fuente: OIRSA
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